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Cambiar la hipoteca de banco y ampliar capital: cómo funciona

Quieres cambiar tu hipoteca a otro banco.

Pero no solo para conseguir un tipo de interés mejor.

También necesitas más dinero.

Quizá para una reforma, para una inversión o simplemente porque quieres reorganizar tu financiación.

Entonces aparece una pregunta bastante lógica:

¿Puedo llevarme la hipoteca a otro banco y aprovechar para ampliar capital?

La respuesta corta es sí, puede plantearse, pero hay un matiz importante:

cambiar la hipoteca de banco y ampliar capital no son exactamente la misma operación.

La subrogación permite trasladar la hipoteca a otra entidad y modificar el tipo de interés, el plazo o ambos. Si además quieres aumentar el capital, normalmente hace falta estructurar esa modificación adicional mediante una novación con la nueva entidad o estudiar otra alternativa de financiación. El Banco de España explica expresamente esta diferencia.


Respuesta rápida

Hay tres formas principales de plantear una operación de este tipo:


OpciónQué ocurre
Novación en tu banco actualMantienes la entidad, modificas la hipoteca, y puedes incluir una ampliación de capital
Subrogación + novaciónTrasladas la hipoteca a otro banco y, si está acordado, después se modifican condiciones adicionales como el capital
Nueva hipotecaSe cancela la anterior y se formaliza otra operación por un importe mayor


No existe una opción universalmente mejor.

Dependerá de:

  • cuánto debes actualmente
  • cuánto dinero adicional necesitas
  • valor de la vivienda
  • ingresos y deudas
  • condiciones de tu hipoteca actual
  • coste de la operación
  • y qué estructura esté dispuesta a aceptar la nueva entidad.


Si estás valorando una operación así, aquí explico cómo trabajo el cambio de hipoteca y la ampliación de capital.


Qué es realmente una subrogación de hipoteca

La subrogación acreedora consiste en cambiar la entidad financiera que tiene tu hipoteca.


Tu préstamo no desaparece simplemente para empezar otro desde cero: la nueva entidad ocupa la posición de la anterior dentro del procedimiento legal correspondiente.


La nueva entidad presenta una oferta y solicita al banco actual la certificación de la deuda pendiente.


El banco de origen dispone de siete días naturales para entregar esa certificación y de un periodo de quince días naturales durante el que puede proponerte una modificación de tu préstamo.


Si no formalizas esa modificación con tu banco actual, puede continuar la subrogación.


La finalidad habitual es mejorar alguna condición financiera.

Pero aquí aparece el matiz fundamental para una subrogación:


¿Puedo ampliar capital directamente con la subrogación?

No mediante la subrogación pura como simple modificación incluida en su escritura.


La Ley 2/1994 establece que en la escritura de subrogación pueden modificarse:

  • el tipo de interés
  • el plazo
  • o ambos.

En cambio, la ampliación o reducción de capital figura entre las modificaciones que pueden realizarse mediante novación.


Por eso, si quieres cambiar de banco y además recibir dinero adicional, una posible estructura es:

subrogación al nuevo banco + novación posterior para ampliar capital.

El propio Banco de España señala que, si se quieren modificar condiciones adicionales a tipo y plazo, puede pactarse previamente con el nuevo banco una novación que se realizará después de la subrogación.


Pero eso no significa que el nuevo banco esté obligado a hacerlo.

Tiene que aprobar toda la operación.


Qué analizará el nuevo banco

Aquí está la parte que a menudo se olvida:


No basta con encontrar un banco dispuesto a mejorar tu tipo de interés.

Si quieres ampliar capital, el banco tendrá que estudiar algo parecido a una nueva decisión de riesgo.


Por ejemplo:


1. Cuánto debes ahora

No es lo mismo tener pendientes 60.000 euros que 260.000.


2. Cuánto dinero adicional quieres

Una ampliación de 15.000 euros plantea una operación diferente de otra de 100.000.


3. Cuánto vale la vivienda

La entidad analizará el importe total de financiación en relación con el valor del inmueble.


4. Tus ingresos

Tiene que comprobar que puedes asumir la nueva cuota.


5. Tus demás deudas

Préstamos, tarjetas, otras hipotecas y compromisos existentes siguen contando.


6. El plazo resultante

Una cuota menor no siempre significa una financiación mejor.


Si reduces mucho la cuota alargando considerablemente el plazo, puedes terminar pagando intereses durante bastantes más años.


Ese análisis global es más importante que comparar únicamente dos tipos de interés.


Un ejemplo sencillo

Imagina que tu vivienda vale 250.000 euros.


Te quedan por pagar 120.000 euros.

Y quieres obtener 30.000 euros adicionales.


La operación total pasaría a ser aproximadamente de 150.000 euros.


Eso representa alrededor del 60 % del valor de una vivienda de 250.000 euros.


Ahora imaginemos otro caso.

Deuda actual: 180.000 euros.

Capital adicional: 40.000 euros.

Nueva financiación: 220.000 euros.

Sobre una vivienda de 250.000 euros estaríamos hablando de aproximadamente un 88 %.


Son dos solicitudes de ampliación de capital.

Pero el riesgo hipotecario es muy diferente.

Por eso preguntar simplemente:

“¿Qué bancos permiten ampliar capital?”

no es suficiente.


La pregunta más útil es:

“¿Cómo queda mi operación completa después de ampliar capital?”


La tasación vuelve a ser importante

Si necesitas aumentar el préstamo, el valor actual del inmueble adquiere especial importancia.


Porque una vivienda que compraste por 200.000 euros hace doce años podría valer hoy más.

O menos.


Y la entidad necesita saber qué garantía tiene detrás del nuevo importe solicitado.


Pero una tasación alta no sustituye a unos ingresos suficientes.

El banco sigue teniendo que analizar tu capacidad para devolver la deuda.


También importa para qué quieres el dinero

No todas las ampliaciones tienen exactamente el mismo sentido económico.

Por ejemplo, no es lo mismo pedir dinero para:

  • reformar la vivienda
  • financiar otra adquisición
  • obtener liquidez
  • cancelar otra financiación
  • reorganizar deudas.


El destino influye en cómo la entidad interpreta la operación y en la documentación que necesite.

Y aquí debes evitar un error frecuente: pedir capital adicional porque la vivienda “da margen” sin comprobar primero si la nueva deuda tiene sentido para tu economía.

La posibilidad técnica de hipotecar más no significa que sea una buena decisión financiera.

¿Es mejor ampliar capital o pedir un préstamo personal?

Depende.

Un préstamo personal puede tener:

  • menos trámites
  • plazo más corto
  • y normalmente un tipo de interés superior.


Una ampliación hipotecaria permite:

  • un plazo mucho mayor
  • una cuota mensual inferior
  • y potencialmente un coste financiero diferente.


Pero precisamente el plazo largo puede engañar.


Supongamos que necesitas 30.000 euros.

Una cuota muy baja durante veinte años puede resultar cómoda cada mes y, sin embargo, mantenerte pagando intereses durante muchísimo tiempo.


Por eso debes comparar:

cuota + plazo + coste total + gastos de formalización.

No solamente la cuota.


¿Y si mi banco actual acepta ampliar capital?

Entonces aparece otra posibilidad: la novación.


Mediante novación puedes acordar con tu banco actual modificaciones como la ampliación o reducción de capital, plazo, tipo de interés y otras condiciones financieras.


Puede resultar más sencillo que cambiar de entidad.

Pero que sea más sencillo no significa necesariamente que sea mejor.


En ese caso debes comparar:

  • condiciones del banco actual
  • condiciones de otras entidades
  • costes
  • nuevo plazo
  • vinculaciones
  • importe adicional
  • y coste total de la financiación.


¿Y una hipoteca completamente nueva?

Existe también esa posibilidad.


Una nueva entidad puede conceder una hipoteca que permita cancelar la anterior y estructurar una financiación nueva.

Pero no es exactamente lo mismo que una subrogación.


También te digo: formalizar una nueva hipoteca para cancelar la anterior suele implicar más trámites y gastos que una novación o una subrogación.


Pero eso no significa que nunca tenga sentido.

Puede ser la opción adecuada cuando la estructura que necesitas no encaja bien en una subrogación seguida de novación.


No compares sólo el nuevo tipo de interés

Imagina este caso:


Hipoteca actual:

120.000 euros pendientes a 15 años.


Nueva operación:

150.000 euros a 25 años.


Puedes obtener simultáneamente:

  • un tipo de interés menor
  • 30.000 euros adicionales
  • e incluso una cuota mensual parecida.


A primera vista parece magnífico.

Pero has aumentado la deuda y el tiempo durante el que vas a pagarla.


Por eso una operación de ampliación de capital debe compararse en euros, no solo en porcentajes.


Si quieres entender cómo afecta tu capacidad financiera al importe que puede tener sentido solicitar, quizá te interese leer este post:

Cuánto puedo pedir de hipoteca



Cuándo tiene sentido cambiar de banco y ampliar capital

Puede tener sentido cuando coinciden varias cosas:

  • la hipoteca actual se puede mejorar
  • necesitas financiación adicional
  • el valor del inmueble permite plantearla
  • tu capacidad de pago soporta el nuevo importe
  • y el coste total de la operación resulta razonable.


Pero no empezaría preguntando:

“¿Qué banco me da más dinero?”

Empezaría calculando:

“¿Qué estructura me deja en una situación financiera mejor después de conseguir ese dinero?”


Preguntas frecuentes sobre subrogaciones con ampliación de capital

¿Puedo cambiar la hipoteca de banco y pedir más dinero?

Sí, puede plantearse.

Pero la ampliación de capital no forma parte de las modificaciones que la ley permite incorporar directamente a la escritura de subrogación pura.

Puede necesitar una novación posterior u otra estructura aprobada por la nueva entidad.


¿La ampliación de capital es una subrogación?

No.

La subrogación cambia el acreedor hipotecario.

La ampliación de capital es una modificación del préstamo que puede realizarse mediante novación.


¿Tengo que cancelar mi hipoteca actual?

No necesariamente.

Precisamente la subrogación permite trasladarla a otra entidad sin estructurar todo como cancelación y nueva hipoteca.


¿El banco puede negarse a ampliar capital?

Sí.

Tiene que aprobar el nuevo riesgo después de analizar ingresos, deudas, inmueble, importe solicitado y resto de circunstancias.


¿Es mejor subrogar o hacer una nueva hipoteca?

Depende de la operación.

Una nueva hipoteca puede ofrecer más flexibilidad, pero normalmente implica más trámites y puede tener mayores costes que una subrogación.


En resumen...

Cambiar la hipoteca de banco y ampliar capital puede hacerse, pero no conviene confundir las dos operaciones.


La subrogación permite trasladar la hipoteca y modificar principalmente tipo y plazo.


La ampliación del capital exige una modificación adicional o una estructura distinta.


Y, antes de decidir, hay que estudiar lo que debes, lo que necesitas, el valor de la vivienda, tus ingresos, tus deudas, el plazo y el coste total.


Mi trabajo no consiste en buscar simplemente un banco que diga sí.

Consiste en estudiar qué estructura tiene sentido y cómo presentar la operación a las entidades adecuadas.

Enrique J. Serrano

Intermediario de crédito inmobiliario inscrito con el número E742 · Servicio en toda España

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No necesitas preparar todavía una carpeta llena de documentación.

Con unos cuantos datos podré hacerme una primera idea de la operación y decirte si considero que puedo aportar valor.

Cuéntame brevemente cuánto debes actualmente de hipoteca, qué valor aproximado tiene la vivienda, cuánto dinero adicional necesitas y para qué, qué ingresos tienes y qué otras deudas estás pagando.

Si ya has hablado con tu banco o tienes alguna propuesta para cambiar la hipoteca, indícamelo también.



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