CÓMO PUEDO AYUDARTE
El problema es si la operación puede sostenerla.
Muchas personas llegan a este punto porque han encontrado una vivienda que les gusta, pero no tienen el ahorro suficiente para cubrir entrada, impuestos, gastos y margen posterior.
Entonces surge la pregunta:
¿Puedo conseguir más del 80 %?
La respuesta honesta debería ser:
Depende de la operación completa.
Porque no depende sólo de tu sueldo.
No depende sólo de la vivienda.
No depende sólo de que tengas una buena explicación.
Y no depende de enviar la solicitud a 200 bancos para ver si alguno acepta.
Depende de si el conjunto de la operación puede defenderse ante una entidad.
Cuando pides más financiación de la habitual, el análisis suele ser más exigente.
El banco necesita ver que la cuota puede pagarse con margen.
No solo hoy.
Durante muchos años.
Por eso importa cuánto ganas, de dónde vienen tus ingresos, qué estabilidad tienen y cómo se acreditan.
Préstamos personales, tarjetas, compras aplazadas, financiación de coche u otras cuotas reducen tu capacidad.
Una operación con poca entrada y muchas deudas es mucho más difícil de defender.
Aunque necesites más del 80 %, normalmente seguirás necesitando dinero propio.
Para gastos, impuestos, tasación, posibles comisiones, mudanza, reformas y margen de seguridad.
Comprar quedándote sin liquidez puede ser una mala señal para el banco y un riesgo para ti.
La vivienda también cuenta.
Si la tasación no acompaña, si el inmueble tiene particularidades o si el valor no encaja con el precio, la operación puede complicarse.
No se analiza igual a un funcionario con trayectoria estable que a una persona con ingresos recientes, variables o difíciles de acreditar.
A veces cada dato parece aceptable por separado, pero el conjunto queda demasiado justo.
Ahí es donde hace falta analizar antes de presentar a lo loco.
Puede ser posible en algunos casos.
Pero no conviene tomarlo como una promesa.
Una financiación del 90 % exige que el resto de la operación sea sólido.
Puede ayudar que existan:
Lo importante es no confundir deseo con viabilidad.
Puedes necesitar el 90 %.
Pero el banco tiene que aceptar el riesgo.
Eso sí: yo te ayudaré a presentarle tu caso al banco como se debe hacer.
Aquí conviene ser especialmente prudente.
Una hipoteca al 100 % puede existir en determinados casos, pero no debería tratarse como una solución normal ni sencilla.
Cuando alguien promete hipotecas al 100 % con demasiada alegría, deberías hacerte varias preguntas:
Porque, a veces, el problema no es que el banco no quiera financiar.
Es que la compra deja al comprador demasiado al límite.
Y una hipoteca no se firma para tres meses.
Se firma para muchos años.
Conviene revisar la operación antes de avanzar si:
En estos casos, lo peor es avanzar confiando en una simulación.
Lo razonable es analizar primero.
Mi trabajo no consiste en decirte que sí porque necesitas la financiación.
Consiste en estudiar si tiene sentido plantearla.
Reviso ingresos, deudas, ahorro, inmueble, porcentaje de financiación, estabilidad y momento de la compra.
Puede que el problema esté en el ahorro.
O en las deudas.
O en la tasación.
O en el plazo.
O en cómo se están acreditando los ingresos.
Si la operación tiene sentido, defino cómo conviene presentarla y qué documentación necesitamos.
No todas las entidades trabajan igual las financiaciones superiores al 80 %.
Presentar el caso al banco equivocado puede hacerte perder tiempo.
Presento la operación, respondo a peticiones de información, hago seguimiento y negocio condiciones.
Si hay propuestas, revisamos tipo, cuota, vinculaciones, seguros, comisiones y coste total.
Pero la pregunta no es sólo si se puede conseguir.
También es si te conviene.
No voy a decirte que siempre se puede conseguir más del 80 %.
No voy a venderte una hipoteca al 100 % como si fuera algo normal.
No voy a mantener una expectativa si los números no acompañan.
Y no voy a enviarte a muchos bancos solo para que parezca que se está haciendo algo.
Lo que sí puedo hacer es analizar tu caso, decirte qué veo, preparar la operación si tiene sentido y buscar entidades que puedan estudiarla razonablemente.
A veces se puede avanzar.
A veces hay que replantear.
Y a veces lo más prudente es esperar.
Puede ser posible en algunos casos, pero depende del perfil, ingresos, ahorro, endeudamiento, inmueble, tasación y política de las entidades.
No debes tratarlo como una garantía.
Pedir el 90 % o más implica que el banco asume más riesgo.
Por eso suele exigir una operación más sólida y mejor justificada.
En algunos casos puede estudiarse, pero no es una operación estándar.
Conviene analizar muy bien el perfil, el inmueble, la tasación, el coste total y el margen que te quedará después de comprar.
El ahorro insuficiente puede ser un problema.
No solo por la entrada, sino por los gastos, impuestos y margen de seguridad después de la compra.
Puede ayudar, pero no lo resuelve todo.
La entidad también analiza tu capacidad de pago, estabilidad, endeudamiento y el conjunto de la operación.
No.
La decisión final siempre corresponde al banco.
Mi trabajo consiste en analizar, preparar, presentar y negociar la operación con criterio.
CONTACTO
Si necesitas más del 80 %, conviene saber si tu operación puede defenderse antes de avanzar.
Cuéntame el caso y te diré si considero que puedo aportar valor.